jueves, 14 de junio de 2012

OBJETIVO



Relacionar a las tribus con las distintas problemáticas sociales de la actualidad tales como: discriminación, violencia, disturbios en lugares públicos, entre otros















PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

Desde inicios de la civilización la sociedad a formado grupos o tribus según sus creencias y su religión, en la edad moderna también surgen tribus, mejor conocidas como tribus urbanas, estas “tribus” son modas que han surgido en todo el mundo de acuerdo con su vestimenta, sus gustos musicales, e incluso su manera de ver la vida.

Estas modas o “tribus” urbanas empiezan a surgir principalmente con la música y mentalidad de los años 70 en adelante. A partir del nacimiento de la música rock en los años 70s la gente va formando sus “tribus” alrededor del mundo.

Los “Floggers” originarios realmente de Argentina, llamados así por la red social “Fotolog”, son fanáticos de la música electrónica, tanto el escucharla como bailarla, en general se caracterizan por una vestimenta colorida.

Los “Rockeros” se originan a partir de los 50s, el origen mas aprobado de la música rock, se remota al jazz, la historia dice que un guitarrista del jazz averió por accidente su amplificador, y este empezó a sonar con un tono distorsionado, de allí nace la música rock. Los rockeros usan ropas oscuras, aunque hay muchos géneros, que derivan del rock.

Los “Emos” nacen también de la música rock, la palabra “Emo” viene de la palabra en ingles “Emocional” que al español se traduce como “Emocional”. Los emos son en exceso emotivos, y aunque hoy en día los catalogan con una mentalidad suicida, se ha demostrado que no es así.

Los “Punks” nacen a partir de mediados de los 70s también influenciados por la música rock, tienen una visión diferente del mundo, y creen firmemente en que todo está regido por un sistema, es decir, todo.






INTRODICCION

Las tribus urbanas comenzaron en los años sesenta, este término se acuñó por la formación de grupos, los cuales estaban en desacuerdo con la política, religión y problemas de las sociedades, mostrando su disconformidad, vistiendo y actuando de manera diferente, es decir, yendo en contra de la sociedad y de las reglas establecidas, y manteniéndose al margen con su propia cultura o ideología. En la ciudad de México este movimiento de tribus urbanas, también conocido como contracultura, comenzó en los años setenta y se dio a raíz del concierto de Avándaro  el cual l fue un concierto masivo de rock que censuraron y las autoridades reprimieron a todos los jóvenes que asistieron, por ello los jóvenes comenzaron a formar pequeños grupos que se reunían en distintos refugios y comenzaron a tomar influencias de cultura extranjeras formando diversos grupos de tribus urbanas

En la actualidad podemos ver muchas tribus urbanas en la ciudad de México, principalmente en el Distrito Federal, ya que por lo general estos grupos se concentran en las grandes ciudades. Las tribus de la actualidad han ido perdiendo su verdadera esencia porque la mayoría de los individuos que conforman las tribus urbanas se integran a ella simplemente por una cuestión de estética (moda) o de sentirse aceptados en algún lugar, no porque estén de acuerdo con su ideología o conozcan su movimiento. Las tribus urbanas, por lo general, están formada por jóvenes de entre quince y dieciocho años de edad aproximadamente, esto es un punto muy importante ya que están en la etapa de la adolescencia, y se dice que esta es la más conflictiva a nivel social y comienzan a buscar una identidad. Por ello muchos jóvenes se integran principalmente a estos grupos porque tratan de sentirse aceptados estando con personas que piensen igual que ellos, vistan de una manera que les guste o llame la atención y se sientan identificados con cierto grupo. Críticos y analistas aseguran que este fenómeno de tribus urbanas, es principalmente una búsqueda de los jóvenes por una identidad, la cual tratan de encontrar en estos grupos: “El vestuario, la música y ciertos objetos emblemáticos construyen hoy una de las más importantes mediciones para la construcción identitária de los jóvenes”
La identidad es una construcción de carácter relación (identificación-diferenciación), es decir, necesitan sentirse identificados con personas qué actúen como ellos o simplemente tengan la confianza y estén de acuerdo con ciertas personas pero al mismo tiempo quieren que los diferencien ya sea de los adultos o de otros jóvenes. Esta búsqueda de identidad propia se vuelve colectiva ya que al copiar una forma de vestir, de actuar, de pensar se comparte y se hace general en el grupo. A comparación del pasado las personas que pertenecían a las tribus no era por buscar una identidad o seguir una moda, ellos.




ESTRUCTURAL FUNCIONALISMO
Este enfoque proveniente de lo que se ha denominado la sociología estructural-funcionalista (eje de la desviación social), se inicia a partir de los estudios de Ralph Linton (1942), quién “observando” a los adolescentes norteamericanos en los colegios (high school), se va dando cuenta, que éstos, están comenzando a construir un mundo separado al de sus propios padres con sus propias normas y valores. La escuela comienza a transformarse en el centro de la vida social de los jóvenes, en un espacio que origina una nueva sociabilidad y una lógica propia.
Posteriormente otro autor central de esta corriente, Personas, desarrollará en profundidad estas ideas, legitimando el surgimiento de una “cultura juvenil”, cultura que generaba una nueva conciencia generacional, que “cristalizaba en una cultura autónoma e interclasista centrada en el consumo hedonista”, a pesar que ésta no producía, por estar todavía en el aparato educativo. Esto lleva a Personas a señalar, que la cultura juvenil se aleja cada vez más del trabajo e incluso de la estructura de clases, ya que el acceso al tiempo libre por ejemplo, parece cancelar las diferencias sociales entre los jóvenes, uniformándose la cultura juvenil, en la medida en que se vinculan al mercado a través del consumo.
Se puede plantear, a manera de crítica, especialmente al modelo funcionalista, que la situación de los jóvenes en la sociedad no puede ser reducida a un mecanismo de integración funcional, sino que se requiere el reconocimiento de la existencia de un sujeto particular que se identificaría con orientaciones culturales generales y con convicciones personales y colectivas ligadas a su propio quehacer.
A partir de esto, como lo exponen varios autores, este sujeto joven abierto a los procesos, enfrentado al fenómeno de la modernidad, queda expuesto a una serie de situaciones: la absorción por la imagen o la exclusión sin salida; la internalización de los signos de muerte como valores propios o la búsqueda de una identidad que dé cuenta de las expectativas, valores y sueños ; tomar una actitud de total pragmatismo con la realidad (atinar) o fundar un nuevo mundo (adanismo) ; asumir conductas colectivas e individuales que se expresan a través de mecanismos de agresión, compensación y resignación, para estar ahí, para tener una ilusión de participar, porque eso es lo que los hace sentirse virtualmente integrados en medio de la exclusión real, por falta de capacidad real de compra .
Frente a estas visiones surgen otras voces , nuevos enfoques para entender a los jóvenes, que optan por la perspectiva de sujetos, lo que permite que ellos mismos se caractericen 'como jóvenes de una nueva época', 'de otra era', o 'que están en otra', asumiendo que ese 'otra' [estar en otra] a que hacen referencia evoca un momento y un espacio determinado que tiene características propias, diferente de los adultos, a sus sistemas de vida, a la autoridad, y a todo aquello que represente los modos tradicionales de la vida social. 

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